La migración se ha convertido en una de las realidades mas visibles de Guatemala, hoy en día la migración, es un fenómeno que responde a una serie de consecuencias económicas, seguridad y carencia de oportunidades para los guatemaltecos, donde miles de guatemaltecos toman la decisión de abandonar su país en busca de oportunidades que sienten que su país no pueden ofrecerles.

Cada persona que migra, deja familias con la esperanza de que algún día los volverá a ver, hijos que crecen sin sus padres, pueblos que pierden población, donde emprenden una ruta llena de peligros, violencia, riesgos e incertidumbre. La migración no se trata de números, sino de vidas humanas, que únicamente están buscando mejores posibilidades para subsistir y darle una vida digna a sus familias, sin embargo muchas veces cuando se habla de migración, nos enfocamos en los que salen de nuestras fronteras, pero muchas veces se dejan por un lado a los que regresan a nuestro país, porque fueron deportados, otros casos que ya cumplieron su tiempo de trabajar en el país extranjero y desean encontrarse con sus familias.
Es por ello que el abordaje, de los migrantes retornados a Guatemala es de gran importancia, dado que es un asunto de interés social, actualmente nuestro país, cuenta con políticas públicas que tienen como objetivo; la protección, atención, asistencia y auxilio de guatemaltecos que son retornados al país, los cuales en su mayoría de casos, retornan sin medios económicos para subsistir a corto plazo, con su núcleo familiar fraccionado, con incertidumbre, sin posibilidad de emplearse rápidamente y en algunas ocasiones ya no reconocen a su propio país, es por ello que las políticas públicas enfocadas en migración, deben de ser facilitadores de planes y programas viables para la reagrupación entre familias e integración social.

Muchos de los que retornan, traen nuevas habilidades adquiridas en los diversos oficios que realizaron en el país que vivieron por muchos años, experiencias que pueden ponerlas en práctica, donde el Estado debe reinsertarlos a la sociedad y al mercado laboral para encontrar esas oportunidades que en algún momento les fue negada. El migrante retornado no solo se le debe brindar asistencia en la frontera o en un centro de retornados, sino que tiene que haber un seguimiento donde se le brinden una política de reinegración para que pueda brindarsele capacitaciones, orientación laboral, fomentar algún emprendimiento, certificarle algún oficio o bien concluir su educación, asistencia financiera y otros factores donde se sienta apoyado y con la esperanza de que regreso a casa para empezar de nuevo.

El migrante retornado no tiene que ser visto como alguien que regresa con las manos vacías, sino que alguien que trae sueños, habilidades, experiencias, esperanza y el deseo de hacer algo por sus familias, comunidad y país, es por ello, que el abordaje del migrante retornado debe de fortalecerse a efecto garantizar una integración pronta, eficaz y eficiente con un plan que responda a la realidad y necesidades de los migrantes retornados, dado que es necesario el integrar políticas migratorias con otras políticas de gobierno, para así construir una estrategia nacional de desarrollo, ya que Guatemala no se puede limitar únicamente a recibir a sus migrantes, sino que debe estar lista para recibirles con oportunidades para integrarlos a la sociedad, ofreciéndoles las oportunidades que en algún momento no encontraron en el país y que los obligo a marcharse.

El retorno a casa, no debe ser el final del camino, sino que el inicio de una nueva oportunidad para reconstruir un nuevo futuro, lleno de oportunidades.
