Un tribunal de apelación de Irán confirmó la condena de 74 latigazos contra la cantante Parastoo Ahmadi, de 29 años, por publicar un concierto en línea en el que apareció cantando sin el velo islámico.

La resolución también contempla dos años de prohibición para realizar actividades audiovisuales y la prohibición de salir del país.

El caso se remonta al 11 de diciembre de 2024, cuando Ahmadi publicó en YouTube un video de 27 minutos grabado en un histórico caravasar de la provincia de Qom.

En la presentación, realizada sin público presencial, la cantante apareció con un vestido negro y sin hiyab mientras interpretaba varias canciones acompañada por músicos hombres.

Tras la difusión del concierto, Ahmadi y varios integrantes del equipo fueron detenidos y posteriormente quedaron en libertad bajo fianza.

En junio de 2026, un tribunal penal de la provincia de Qom emitió la primera condena contra la cantante y otros miembros del equipo por cargos relacionados con la publicación de contenido que las autoridades calificaron como contrario a la moral pública.

Ahora, la Sala 16 del Tribunal de Apelación de Qom rechazó las objeciones de los acusados y confirmó sin modificaciones la sentencia de primera instancia.

Según informó la propia Ahmadi, la resolución es definitiva y de cumplimiento obligatorio. La condena alcanza a la cantante, cuatro músicos y otros cuatro integrantes del equipo de producción.

El caso ha vuelto a poner bajo atención las restricciones que enfrentan las mujeres artistas en Irán. Las normas y prácticas vigentes limitan las presentaciones públicas de mujeres como cantantes solistas y establecen el uso obligatorio del hiyab.

Desde las protestas desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini en 2022, numerosas mujeres iraníes han aparecido públicamente sin cubrirse la cabeza como forma de desobediencia civil, pese a que las normas sobre el velo continúan vigentes.

Ahmadi también había sido objeto de acciones judiciales previamente, después de difundir canciones durante el contexto de las protestas de 2022. Su caso se convirtió nuevamente en un punto de atención internacional tras la publicación del concierto, que alcanzó millones de reproducciones en internet.

La sentencia definitiva mantiene así una de las sanciones físicas más severas contempladas por la legislación penal iraní en este tipo de casos y extiende las restricciones sobre la actividad artística y los desplazamientos de la cantante.

Por Noticias VR

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